No sé cuánto tiempo llevo ayudando a los demás, tampoco el número de personas que he ayudado, pero si los problemas. Entre ellos estaban exámenes, familias, amigos y hasta parejas, pero me centro en este último por lo que voy a seguir escribiendo.
Cuando empiezo a ayudar a una persona hago todo lo posible para que vuelva a ser feliz, aunque yo pierda horas de sueño por estar junto a ella al teléfono e intentar animarla, pero como todo, pido solo un favor, la confianza total y saber todo del problema para ayudar lo mejor posible.
En principio tu sabes que estás ayudando, pero hay un momento en el que no sabes que hacer, que es cuando estás con los amigos de esta persona, esta persona se va y surja mi pregunta, ¿porque decís tanto que si ella me gusta? Para que haría la dichosa pregunta.
Tras ello no fue la vergüenza de tener que responder, a pesar que lo tenía claro, sino de lo que vino después. Llovieron comentarios del tipo "pues se estuvo liando conmigo y con el otro y todos te pueden decir", y tú no saber nada y querer defenderla, pero ahora no puedes preguntarle a la persona "¿esto es verdad?", porque lo sea o no, habré traicionado la confianza de varios pero a la vez si no se lo digo traicionare la promesa de total confianza.
Pero no queda solo ahí la cosa, pues su mejor amiga estaba presente cuando lo decían, pero ella no, no le decía nada a ella de lo que se hablaba.
Luego cuando me preocupo por ella, al decirle el nombre de uno de esos chicos (porque al nombrarle se le apagó la voz) porque iban a quedar, me preocupó por completo, pero no podía decírselo, pero total, luego la estoy agobiando cuando, lo único que busco es una cosa, que ella vuelva a ser feliz.
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